¡Que la suerte te acompañe!

Con las luces iluminando la calle, el lechazo y los turrones preparados para alegrar el paladar de toda la familia y los adornos protagonizando la decoración de nuestros hogares, podemos confirmar que el espíritu navideño ha comenzado a rondar entre nosotros, llenándonos de ilusión y de ganas de compartir. Pero hay una vieja tradición festiva que se hace esperar y que cada año nos regala una emoción extra, haciéndonos depositar toda nuestra fe en la suerte: la Lotería de Navidad.

 

Comprar décimos para el gordo de Navidad y para la Lotería del Niño es una tradición que lleva por bandera la generosidad y la emoción de compartir la suerte con los nuestros, sentándonos todos juntos a escuchar como cantan los niños de San Ildefonso cada uno de los premios. La ilusión es felicidad y no hay nada más gratificante que poder compartirla con las personas a las que queremos, ¿a que sí?

 

El origen del Sorteo de Navidad

 

Como toda buena tradición que se precie, este juego de azar que tantos buenos momentos nos regala y que se ha convertido en el acompañante navideño por excelencia de los españoles, además de las luces y la deliciosa comida, tiene un origen histórico y para conocerlo debemos echar la vista atrás unos cuantos siglos, ¿viajas con nosotros?

 

Hasta el Cádiz de 1811, época de las Cortes, se remonta el origen de esta divertida costumbre, propuesta por el ministro de la Cámara de Indias para aumentar los ingresos públicos sin perjudicar a la población. La “Lotería Moderna”, su nombre inicial, realizó su primer sorteo el 18 de diciembre de ese mismo año y no fue hasta el 23 de diciembre de 1892 cuando se le dio el nombre actual de “Sorteo de Navidad”.

 

Podemos gritar bien alto que la Lotería de Navidad es uno de los sorteos más antiguos, especiales y populares de nuestro país, que ha sobrevivido a guerras y a crisis económicas y que se ha ganado un hueco enorme en nuestros corazones gracias a la magia que desprende.

 

Atraer a la suerte

 

En Castilla y León sabemos preparar recetas maravillosas y contamos con ingredientes de primera calidad para cada una de ellas, pero el secreto para conocer la combinación ganadora del gordo de Navidad es algo que aún se nos resiste. Pero, ¡no te preocupes!, conocemos muchos trucos que pueden serte de gran ayuda.

 

Entre los rituales más tradicionales para atraer a la suerte se encuentran el de frotar el décimo sobre la tripa de una embarazada, la cabeza de un calvo, el lomo de un gato negro …. Los supersticiosos van un paso más allá y recogen y pagan su décimo con la mano derecha y bocabajo para que nadie pueda ver el número.

 

Cuando oímos hablar de perejil, solo podemos pensar en todos los platos que podríamos condimentar y llenar de sabor con él (¡por algo se dice que el estómago es el segundo cerebro!), pero lo cierto es que una rama de este condimento puede ser tu gran aliada si quieres llamar la atención de la suerte, seguro que ella también llega a ti atraída por su increíble olor.

 

Si el amuleto del perejil no te convence, encender una vela amarilla o colgar el décimo de lotería de una herradura son otras formas de atraer a la suerte muy típicas en España, donde las figuras de algún santo son también uno de los amuletos más valorados.

 

El trébol de cuatro hojas goza también de mucha fama aunque es más difícil de encontrar que las ramas de perejil. Si eres capaz de dar con uno, ¡ya puedes considerarte muy afortunado! No podemos olvidarnos de que las llaves antiguas en el bolsillo, los alfileres en la chaqueta, las monedas de oro cerca del décimo o las patas de conejo también pueden ayudarte en tu búsqueda de la buena suerte para hacerte con el Gordo de Navidad.

 

¡No hace falta que te deseemos toda la suerte del mundo porque si puedes compartir con los tuyos este sorteo mágico con salud, entonces ya te ha tocado la lotería!

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