De los nogales persas a los cultivos de Tierra de Campos

Son perfectas para degustarlas solas, su sabor y rugosidad hacen que se hayan convertido en uno de los grandes acompañantes de muchos platos -dulces y salados- de nuestra gastronomía, gustan a abuelos, padres e hijos y son esenciales en la dieta de los deportistas. ¡Sí, has acertado, hablamos de las nueces!

 

Las nueces son el fruto seco por excelencia y, aunque su cosecha se realiza entre septiembre y noviembre, están presentes en los hogares los 365 días del año. Sin embargo, a pesar de que ocupa un lugar importante en nuestro corazón y nuestro estómago, ¿sabrías decir de dónde viene este pequeño fruto que tan buenos momentos nos regala? ¡Atent@!

 

La nuez es una semilla y en su interior se encuentra el fruto maduro y seco del nogal. La mayor parte de las teorías sobre la procedencia de este fruto seco señalan la antigua Persia como lugar en el que se dieron los primeros nogales, pero otras apuntan que también podrían haber surgido en China o Japón. Estas últimas cuentan que el primer país europeo que vio de cerca una nuez fue Grecia, desde donde los mercaderes asiáticos extendieron su cultivo hacia Italia y otras regiones europeas con un clima templado, como España.

 

Como veis, el origen de este alimento no está del todo claro, aunque hay datos que confirman que existe desde el año 7.000 a.C y que ya era muy popular entre nuestros antepasados durante la prehistoria. La nuez ganó mucha importancia en la época del Imperio Romano y no solo por sus propiedades como alimento, sino porque también era considerado un símbolo de unión matrimonial y representaba al hijo de Júpiter, su dios predilecto, de ahí su alias “bellota de Júpiter”.

 

Las nueces en Castilla y León

 

La condición sine qua non que exigen los nogales para regalarnos sus frutos es crecer en un clima templado y húmedo, algo que hace que Castilla y León no sea, a priori, el lugar más adecuado para ellos. Pese a este obstáculo, ¡las nueces se abren camino!

 

El clima seco de nuestra tierra no impide a los nogales crecer fuertes y sanos. Tanto es así que estos árboles ocupan ya 434 hectáreas de  superficie en Castilla y León, haciendo que la nuez sea el tercer fruto seco con más espacio de cultivo por detrás de la almendra y el pistacho ¡Podemos afirmar que el cultivo de dicho árbol ha repuntado en los últimos años y estamos orgullosos de ello!

 

En la comarca de Tierra de Campos, la convivencia entre el trigo, los girasoles, las legumbres y los nogales es una realidad cada vez más asentada. En concreto, la localidad vallisoletana de Villagarcía de Campos alberga 52 hectáreas que la empresa Valnut, perteneciente a Tierra de Sabor, dedica a la producción de nueces.

 

Lejos de ser un impedimento para su cosecha, el clima y las maravillosas condiciones de la tierra castellano y leonesa han convertido las nueces de los nogales de Valnut en un producto distinto y especial, unas nueces de autor, que se diferencia por la facilidad con la que se abren, su color blanquecino y su intenso sabor.

 

El proyecto Valnut nació en 2003 gracias a un experto en marketing, Miguel Ángel Gutiérrez, que decidió volver a sus raíces familiares y arriesgar por una nueva alternativa rentable a los cultivos tradicionales de Castilla y León, aprendiendo día a día y consiguiendo en la actualidad, alrededor de 150 toneladas de nueces, que se han convertido en un referente de máxima calidad entre los consumidores.

 

Por todo ello, Castilla y León es una tierra óptima para el cultivo de nogales. Nueces con el corazón amarillo,  llenas de sabor y sobre todo, con la máxima calidad ¿ya las has probado?

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